flores

Las flores han literalmente encantado desde tiempos remotos a pintores y poetas.
Superando las cuestiones de género. Los relatos visuales o escritura ha sido un tema bien tratado por varones.
Desde floreros en mesas, perfiles vacíos y llenos con flores, ramos minuciosamente descriptos desde su morfología, en ocasiones naturaleza silenciosa, en otras las flores que hablan, a espacios inmensos o íntimos en jardines públicos y privados, como una sociedad de las flores. Hasta se dice que quienes cruzan especies, los científicos de la biología han mirado a la pintura para copiarla y así hacer nacer nuevas flores.

Metáforas, intimidades, la naturaleza que representa la sensualidad, la medición de las horas que viven las flores, las flores y su relación con el ornamento. Las flores, lentas artesanías, son poemas distraídos, silvestres o sofisticados lo mismo da.

La flor sale sola de la mano de una mujer, solía decir mi abuela, cuando me veía dibujar y llenar cuadernos con flores, en la adolescencia.

El escenario vegetal como un mundo con cierta opacidad aunque la ciencia haga todo su esfuerzo por informar, y la ficción pareciera entrometerse. Un buen caso es el fantástico libro amores y civilizaciones vegetales de Jean Marie Pelt.

Cuando miramos las flores de los jardines entendemos que pintamos flores como hazañas imposibles, perdidas, si fuera ese justamente y con precisión el lugar de la representación,
y con la secreta impresión que ellas nunca sabrán que son pintadas.

About these ads

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s