Los cinco sentidos

¿Qué pasó?

Escucho. Escucho el ladrido de un perro.

A lo lejos.

Como un trompo que gira y no se detiene, así los sonidos se hilvanan en un círculo preciso.

Detenerse.

¿Vale la pena?

Para ver tu rostro en la penumbra de la noche.

Para esperar tu abrazo que rodea mi cuerpo como un aura celestial.

Para acariciarte con mis manos abiertas.

Para escuchar el murmullo de tus palabras en mis oídos.

Para sentir el calor de tu lengua en mi sexo.

…Y el olor a tierra mojada después de la lluvia.

 

Andrea Racciatti.

Publicado en Sin categoría

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s